Comprar un negocio en funcionamiento, a menudo mediante un traspaso, es una de las vías más habituales para quien quiere emprender en España desde el extranjero. También es una de las que más sorpresas da. "La mayoría de los problemas que vemos no estaban escondidos: estaban en los papeles, pero nadie los revisó. No es fácil, pero con datos es seguro", explica César Gil de Mi Negocio en España.
Qué se revisa antes de comprar
La due diligence que realiza la firma combina una auditoría legal y una financiera. Entre los puntos que se analizan figuran:
- Facturación real del negocio, contrastada con la documentación contable y fiscal, no solo con lo que declara el vendedor.
- Deudas y cargas, con proveedores, con la Seguridad Social o con Hacienda.
- Licencias y permisos, para confirmar que la actividad puede seguir funcionando con el nuevo titular.
- Contrato de alquiler del local, su duración y las condiciones del traspaso.
- Situación de la plantilla, si la hay, y las obligaciones que asume el comprador.
"Cuando un número no cuadra, se lo decimos al inversor con claridad, aunque eso signifique no comprar. Preferimos perder una operación a que nuestro cliente pierda su dinero", señala Gil. El resultado es lo que la firma denomina un Activo Validado: un negocio cuya información ha sido contrastada antes de invertir.
La inversión y la residencia van de la mano
Para un inversor de fuera de la Unión Europea, la compra del negocio está ligada a su situación migratoria. La vía habitual es la autorización de residencia y trabajo por cuenta propia, que se solicita como visado en el consulado español del país de origen. Exige un plan de negocio completo con su viabilidad, acreditar la cualificación profesional para la actividad y disponer de dos cantidades: la inversión necesaria para el negocio y los medios para la manutención del primer año. La familia puede reunirse con el titular mediante reagrupación familiar una vez transcurrido el primer año.
Para quién es este servicio
La firma trabaja con inversores individuales que disponen de un capital mínimo de 30.000 euros para el proyecto. "Somos transparentes desde el principio: por debajo de esa cifra es muy difícil plantear una inversión sólida en España", explica Gil.
Sobre Mi Negocio en España
Mi Negocio en España asesora a emprendedores e inversores individuales de Iberoamérica que quieren invertir en un negocio en España, con una inversión mínima de 30.000 euros. Su servicio incluye la búsqueda del negocio, la due diligence para invertir en un negocio en España con revisión legal y financiera, el acompañamiento en la compra y la orientación sobre la residencia por cuenta propia. Ofrece además un Videoportal de formación gratuito para quienes están empezando a planificar su inversión.




