Obtener la nacionalidad española por residencia es, para muchas familias iberoamericanas, un hito vital. Pero el camino no empieza el día en que se presenta la solicitud de nacionalidad, sino años antes, en el consulado español del país de origen. Cada paso intermedio (el visado, la tarjeta de identidad de extranjero, las renovaciones) condiciona el siguiente, y un error en cualquiera de ellos puede retrasar o poner en riesgo el objetivo final.Con ese planteamiento, Nacionalízate ha estructurado su servicio como un único proceso con seguimiento continuo, en lugar de trámites aislados en manos de distintas personas. "Quien viene a España con la idea de hacerse español necesita que alguien mire el expediente completo desde el primer día. No somos gestores, somos abogados, y nuestro trabajo es dar seguridad jurídica a cada etapa", explica Fatima Gonçalves de Nacionalízate.
Primer paso: la residencia, desde el consulado
El acompañamiento comienza en el país de origen. Las autorizaciones de residencia que permiten trasladarse a España de forma legal se solicitan, por regla general, en el consulado español correspondiente, con requisitos distintos según el tipo de permiso. Algunas, como la residencia no lucrativa, exigen acreditar medios económicos suficientes y no permiten trabajar en España; otras están vinculadas a un empleo, a la actividad profesional o a la reunificación con familiares.
Elegir bien la autorización es determinante. "Un visado de turista o una estancia por estudios no computan como residencia para la nacionalidad. Por eso es tan importante planificar desde el inicio qué autorización encaja con el perfil de cada persona y con su objetivo a largo plazo", señala Gonçalves
Una vez concedido el visado, la persona entra en España y debe solicitar su Tarjeta de Identidad de Extranjero (TIE) en el plazo de un mes. A partir de ahí empieza a contar el tiempo de residencia legal.
Renovar a tiempo: la continuidad cuenta
Durante los años siguientes, el residente debe renovar su autorización en plazo y cumplir las condiciones del permiso. La normativa exige que la residencia previa a la solicitud de nacionalidad sea legal, continuada e inmediatamente anterior a la petición, por lo que una renovación fuera de plazo o ausencias prolongadas de España pueden comprometer el cómputo.
"Muchas de las consultas que recibimos son de personas que llegan a la solicitud de nacionalidad con un problema que se originó años antes en una renovación. El seguimiento con transparencia durante todo el ciclo de extranjería evita esas sorpresas", añade Fatima
Dos años para los nacionales de países iberoamericanos
El Código Civil fija con carácter general un periodo de diez años de residencia legal y continuada para solicitar la nacionalidad española. Para los nacionales de países iberoamericanos, así como de Andorra, Filipinas, Guinea Ecuatorial y Portugal ese periodo se reduce a dos años.
Además del tiempo de residencia, el solicitante debe acreditar buena conducta cívica y un suficiente grado de integración en la sociedad española, que se evalúa principalmente mediante la prueba de conocimientos constitucionales y socioculturales de España (CCSE) del Instituto Cervantes. Los nacionales de países de habla hispana están exentos del examen de idioma DELE A2. Los iberoamericanos, por otro lado, no están obligados a renunciar a su nacionalidad de origen al adquirir la española.
Cuando la administración no responde
La ley establece un plazo máximo de un año para resolver las solicitudes de nacionalidad por residencia. Si transcurre sin respuesta, la solicitud se entiende desestimada por silencio administrativo, lo que abre la posibilidad de acudir a la vía judicial mediante un recurso contencioso-administrativo.
"El plazo legal es una referencia, no una garantía de que el Ministerio vaya a resolver a tiempo. Lo que sí podemos hacer es presentar un expediente sólido desde el principio y, cuando la respuesta no llega, valorar con cada cliente si conviene acudir a los tribunales", explica Fatima.
Una vez concedida la nacionalidad, el proceso culmina con la jura o promesa y la inscripción en el Registro Civil, que debe realizarse en el plazo de 180 días desde la notificación de la concesión. A partir de ese momento, la persona puede solicitar su DNI y su pasaporte españoles.
Sobre Nacionalízate
Nacionalízate es un despacho de abogados especializado en extranjería y nacionalidad española que acompaña a personas de Iberoamérica durante todo el ciclo de extranjería. El servicio de sus abogados de nacionalidad española de Nacionalízate comienza con la autorización de residencia tramitada en el consulado del país de origen e incluye el seguimiento de cada expediente y la defensa ante la administración y los tribunales cuando es necesario. Las personas interesadas pueden agendar una asesoría a través de su web.




