Marta Kostyuk se adjudicó el Mutua Madrid Open, consolidando su excelente momento competitivo y afianzándose entre las jugadoras más destacadas del circuito. Este título representa el logro más significativo de su trayectoria y el tercero en su palmarés, sumándose a sus victorias previas en Rouen, Francia, y Austin, Estados Unidos, en 2023.
La ucraniana, recuperada de una grave lesión sufrida en enero, mantuvo su buena racha frente a una Andreeva que no logró manejar la presión de ser considerada la favorita. La final del WTA 1000 madrileño resultó inesperada, con una campeona que demostró mayor regularidad en los momentos decisivos.
Kostyuk inició el partido con gran determinación, adoptando un estilo de juego agresivo que le permitió conseguir un 'break' temprano y establecer una ventaja clara en el primer set. A pesar de las reacciones de la rusa, la ucraniana mantuvo la calma, salvó dos puntos de ruptura y cerró la primera manga con un 6-3.
El segundo set comenzó con un intercambio de quiebres, y Andreeva logró adelantarse, sugiriendo una posible prolongación del partido. Sin embargo, Kostyuk respondió con autoridad, logrando una rotura en blanco que cambió el rumbo del encuentro y afectó mentalmente a su oponente, quien, con 19 años, se había convertido en la jugadora más joven en alcanzar tres finales WTA 1000.
“"Me ha llevado mucho tiempo llegar aquí. La palabra es 'consistencia', y no importa lo duro que sea. Creo que lo he hecho muy bien los últimos años. Nunca pensé que levantaría este título, no era mi torneo favorito. Gloria a Dios y gloria a Ucrania."
Con esta victoria, Kostyuk no solo retrasa la consolidación definitiva de Andreeva, sino que también refuerza su propia candidatura como una de las principales amenazas en la gira de tierra batida, de cara al próximo Roland Garros.




