La vigilancia se lleva a cabo a través de la Red Palinológica regional, conocida como Palinocam, que proporciona datos actualizados sobre la presencia de diversos tipos de polen en el aire. Según ha comunicado el Gobierno regional, entre los meses de abril y junio, la Consejería de Sanidad intensifica este servicio, que está operativo desde enero, ofreciendo registros diarios y pronósticos para los dos días siguientes.
Durante esta época del año, la atención se focaliza en los tipos polínicos que suelen generar más problemas de salud, como las gramíneas, el plantago y el olivo. La información se difunde con una previsión para las próximas 48 horas y se clasifica en niveles bajo, medio y alto, utilizando un sistema de colores similar a un semáforo.
Los datos pueden consultarse de forma gratuita en la web de Polen de la Comunidad de Madrid, mediante boletines diarios enviados por correo electrónico y a través de alertas SMS cuando se detectan niveles elevados. Para recibir estos mensajes, es necesario registrarse sin coste enviando ALTAPOLEN al número 217035.
La red Palinocam, en funcionamiento desde 1993, cuenta con diez captadores volumétricos distribuidos por la región. Estos se encuentran en Alcalá de Henares, Alcobendas, Aranjuez, Collado Villalba, Coslada, Getafe, Las Rozas de Madrid y tres puntos de la capital: el barrio de Salamanca, Arganzuela y Ciudad Universitaria.
Además de los datos sobre polen, la Comunidad de Madrid publica recuentos semanales de esporas del hongo Alternaria spp, disponibles en la web regional de esporas de hongos. Este hongo es considerado un factor de riesgo ambiental, ya que puede causar alergias y agravar patologías respiratorias en personas sensibles. Los usuarios también pueden consultar desde la aplicación de la Tarjeta Sanitaria Virtual los recuentos y predicciones de los tipos de polen más alergénicos, con información personalizada por zonas geográficas.
La Comunidad de Madrid aconseja a las personas alérgicas identificar el tipo de polen que les provoca reacción, seguir el tratamiento médico prescrito y adoptar medidas preventivas. Entre estas recomendaciones se incluyen el uso de gafas de sol y mascarilla en exteriores, extremar la higiene nasal y ocular, viajar en coche con las ventanillas cerradas y utilizar filtros antipolen. También se sugiere evitar el contacto con el césped y mantener una limpieza adecuada en el hogar. Asimismo, se recuerda que algunos antihistamínicos pueden causar somnolencia y reducir la atención, por lo que se debe extremar la precaución al conducir o realizar tareas que requieran concentración.




