Los arrestos se produjeron en dos actuaciones. En la primera, se detuvo a tres hombres presuntamente dedicados al robo de vehículos estacionados en aparcamientos de gimnasios, centros comerciales, estaciones y comunidades de vecinos. En una investigación paralela, se arrestó a un cuarto sospechoso por apropiarse de patinetes anunciados en plataformas de segunda mano.
La investigación principal se inició en mayo tras detectar un patrón común en las sustracciones, que se cometían durante el día en espacios públicos con gran rapidez. Según las pesquisas, el cabecilla recibía encargos y daba instrucciones a los otros dos integrantes, quienes localizaban los vehículos y rompían los candados con cizallas ocultas.
Los objetos sustraídos eran trasladados a un establecimiento gestionado por el presunto líder, donde permanecían almacenados para su venta. Una víctima reconoció su bicicleta robada expuesta en el escaparate del local, lo que permitió a los agentes registrar el establecimiento el pasado 8 de junio, recuperar los objetos y devolverlos a sus propietarios. Los tres primeros arrestados están acusados de once delitos de hurto y receptación.
Por otro lado, se detuvo a un cuarto hombre que contactaba con vendedores de patinetes eléctricos a través de plataformas de compraventa. Tras ganarse la confianza de las víctimas y pedir probar el vehículo, supuestamente se lo quedaba y dejaba de responder. A este sospechoso se le atribuyen cuatro hechos delictivos por un delito continuado contra el patrimonio.




