Esta iniciativa pionera ha logrado que las furgonetas de reparto eviten recorrer más de 158.000 kilómetros en la región, contribuyendo significativamente a la disminución del tráfico en superficie. Adicionalmente, se estima que se han evitado la emisión de aproximadamente 39,5 toneladas de CO₂, un logro ambiental comparable a la capacidad de absorción anual de unos 1.800 árboles.
Las estimaciones, basadas en la metodología de la Comisión Europea, calculan un ahorro económico de 63.200 euros. Este ahorro se deriva de la reducción de costes asociados al tráfico, la contaminación atmosférica, el ruido, las emisiones de gases de efecto invernadero y los accidentes de circulación.
Actualmente, el servicio opera en dos líneas de Metro con enfoques distintos. En la Línea 12 (MetroSur), desde 2025 se implementa un sistema de primera milla en colaboración con agencias de GLS del sur de la región, utilizando la red ferroviaria para el transporte de mercancías y minimizando los desplazamientos por carretera.
Complementariamente, la Línea 3 cuenta con 57 puntos de recogida equipados con taquillas inteligentes en 19 estaciones, desde Moncloa hasta El Casar. Estas taquillas están operativas durante las 19 horas diarias de funcionamiento del Metro, los 365 días del año, permitiendo a los usuarios retirar sus pedidos de forma autónoma mediante un código QR.
Empresas como Amazon, GLS y SEUR se han sumado progresivamente a esta modalidad desde el 14 de abril, ampliando las opciones de entrega para los viajeros. Hasta el 15 de julio, más de 15.000 paquetes habían sido retirados por los clientes de estas taquillas inteligentes.
Las estaciones de Embajadores, Ciudad de los Ángeles y Palos de la Frontera registran el mayor volumen de recogidas. Los lunes son los días de mayor actividad, seguidos por los martes y jueves, lo que indica la integración de esta opción en los desplazamientos diarios de los usuarios.
Los resultados iniciales consolidan Metropaq como una alternativa innovadora en logística urbana, aprovechando el transporte público para reducir el tráfico y la contaminación, al tiempo que ofrece nuevos servicios. Todo el proceso se desarrolla sin afectar la frecuencia de los trenes, la calidad del servicio ni la seguridad de los usuarios.




