El ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, ha presidido el acto de colocación de una placa que identifica como Lugar de Memoria Democrática los antiguos destacamentos penales franquistas vinculados a la construcción del ferrocarril Madrid-Burgos. Este reconocimiento oficial honra a las miles de personas que sufrieron trabajos forzados y represión durante la dictadura. El acto tuvo lugar en el destacamento penal de Bustarviejo.
La instalación de esta placa se produce tras la publicación en el Boletín Oficial del Estado, el pasado 21 de mayo, de la declaración como Lugar de Memoria Democrática de los once enclaves asociados a estos destacamentos. Entre 1941 y 1955, alrededor de 6.000 presos republicanos trabajaron en condiciones extremas en estos lugares.
Una de las mayores atrocidades que se cometieron durante la dictadura
Durante su intervención, el ministro Torres destacó que estos destacamentos penales fueron “una de las mayores atrocidades que se cometieron durante la dictadura”. Recordó que la obra del ferrocarril supuso “catorce aciagos años de injusticia, inhumanidad y penurias a los que fueron condenados por defender la democracia”. El ministro describió este capítulo de la historia como una “doble condena”, ya que además de someter a los presos, “se condenaba a las familias – las mujeres y sus hijos- que vivían allí con ellos en condiciones de miseria”.
Como ejemplo, expuso el caso de Lucía Díaz, a quien conoció en 2024 en una visita al antiguo destacamento de Chozas de la Sierra. "Lucía nació en una chabola de cuatro metros cuadrados debajo del puente que su padre construía en régimen de esclavitud. Y así, miles de personas que vivieron en estos lugares en los que todavía hoy se respira desolación", remarcó.
Torres insistió en que este reconocimiento es un acto de justicia, reparación y defensa de los derechos humanos, fundamental para preservar la memoria de quienes padecieron la represión franquista y para garantizar que las nuevas generaciones conozcan lo ocurrido y evitar que se repita. Reiteró el compromiso de seguir colocando placas en los Lugares de Memoria declarados, y concluyó con un mensaje a los demócratas: “Todos deberíamos estar de acuerdo en que estos lugares se conviertan en Lugar de Memoria”.
Los destacamentos penales del ferrocarril Madrid-Burgos representan uno de los episodios más duros del trabajo forzado durante la dictadura. Los presos republicanos realizaron tareas peligrosas como la excavación de túneles en el marco del Sistema de Redención de Penas del Patronato de la Merced. Mujeres y niños también se vieron obligados a trasladarse a estos enclaves, sobreviviendo en condiciones precarias. La declaración de estos espacios busca preservar el recuerdo de quienes sufrieron esta represión.
Al acto asistieron el secretario de Estado de Memoria Democrática, el delegado del Gobierno en la Comunidad de Madrid, los alcaldes y alcaldesas de Bustarviejo, Soto del Real y Valdemanco, y representantes de colectivos memorialistas y vecinales, reafirmando el compromiso del Gobierno de España con las políticas de memoria y reparación.




