El truco virtual para conservar tu tarjeta de transporte en Madrid sin empadronarte

Una nueva aplicación permite digitalizar el abono personal antes de que caduque, sorteando el requisito de empadronamiento para su renovación.

Imagen de un teléfono móvil mostrando una tarjeta de transporte virtual en una estación de metro de Madrid.
IA

Imagen de un teléfono móvil mostrando una tarjeta de transporte virtual en una estación de metro de Madrid.

La Comunidad de Madrid ha implementado un nuevo requisito de empadronamiento para la tarjeta de transporte, pero existe una vía virtual para mantenerla activa indefinidamente.

Una reciente normativa de la Comunidad de Madrid, vigente desde el pasado 15 de junio, exige el empadronamiento para obtener o renovar la tarjeta de transporte personal. Sin embargo, una actualización en la red de transportes autonómica permite a los usuarios con un abono vigente digitalizarlo en su teléfono móvil, evitando así la caducidad y el requisito de cita previa para la renovación.
Esta medida, impulsada por el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso, no afecta a las tarjetas ya existentes, pero sí impide su renovación una vez expiren (a los diez años, o cinco para la tarifa reducida). La digitalización en el móvil, un procedimiento que no requiere cita previa y que no se menciona explícitamente en el Boletín Oficial, permite que el funcionamiento del abono sea indefinido. La exigencia de empadronamiento se aplica a la 'expedición' de títulos, no a la virtualización.
Esta opción no está disponible para quienes nunca han tenido una tarjeta física, ya que para obtener la versión virtual es necesario contar previamente con una tarjeta física. Tampoco es accesible para usuarios de iPhone, ya que la funcionalidad móvil aún no está disponible para estos dispositivos y se espera que lo esté a finales de año.
La gestión de la nueva tarjeta de transportes virtual se realiza a través de la aplicación 'Mi Tarjeta Virtual', disponible en la Play Store. Según el consejero de Transportes, Jorge Rodrigo, esta app integrará las funcionalidades de las aplicaciones existentes, como Tarjeta Transporte y Tarjeta Transporte Virtual, permitiendo recargar abonos físicos y virtuales, digitalizar tarjetas y consultar saldo.
Los usuarios que prefieran mantener su título físico podrán hacerlo sin problemas, ya que no es obligatoria la adaptación al formato virtual. No obstante, al descargar 'Mi Tarjeta Virtual' y completar el alta para obtener la versión digital, la tarjeta física quedará inutilizada de forma irreversible. Por tanto, se deberá elegir un método u otro para el uso diario.
El proceso de digitalización implica acercar la tarjeta física a la parte trasera del móvil (activando el lector NFC) para que la aplicación compruebe su compatibilidad. Posteriormente, se genera una tarjeta virtual en Google Wallet y se transfieren los títulos de la tarjeta física, que deja de ser válida. Actualmente, esta modalidad no es compatible con el abono anual.
La medida ha generado controversia, especialmente entre la población migrante, estudiantes y trabajadores de fuera de la Comunidad. Para obtener una TTP personal, desde el 15 de junio es necesario acreditar residencia en la Comunidad de Madrid o en municipios de las zonas tarifarias E1 y E2, presentando un certificado de empadronamiento. Las únicas excepciones son convenios con Castilla y León, Castilla-La Mancha y las peticiones de familias numerosas por motivos tecnológicos.
Fuentes de la Consejería de Transportes argumentan que la medida se alinea con la Ley del Consorcio Regional de Transportes, destinando bonificaciones públicas a residentes. Admiten que su implementación se retrasó por limitaciones tecnológicas y la pandemia. El Gobierno de Ayuso señala que el 94% de la financiación del transporte público proviene de la Comunidad y ayuntamientos, justificando que las ayudas beneficien a quienes las sostienen con sus impuestos. Estiman que la medida afectará solo al 3,4% de los usuarios, unos 200.000 afectados.