El controvertido 'Scalextric' de Puente de Vallecas, una infraestructura que divide los distritos de Vallecas y Retiro en Madrid, continuará en pie por el momento. Su posible desaparición está supeditada al avance de la operación Abroñigal, un proyecto urbanístico que podría ofrecer una solución a esta barrera física.
Mientras tanto, el Ayuntamiento de Madrid ha presentado el plan ‘Vallecas Abierto’. Esta intervención contempla la peatonalización de calles aledañas, la instalación de un jardín vertical, la creación de nuevos itinerarios peatonales y la construcción de un equipamiento municipal bajo el puente. Sin embargo, la respuesta de los vecinos ha sido crítica, calificando la propuesta de "una tirita" y un "parche" ante una reivindicación de larga data: el desmantelamiento del paso elevado.
La eliminación del 'Scalextric' ha sido una demanda vecinal persistente. En 2021, el Pleno de Cibeles aprobó por unanimidad una iniciativa de Más Madrid para iniciar los estudios preliminares para su demolición. Un año después, las Juntas Municipales de Puente de Vallecas y Retiro también instaron unánimemente al Gobierno municipal a avanzar en este sentido.
A pesar de estas resoluciones, el Ayuntamiento ha argumentado que el derribo de la infraestructura no es económicamente viable y tendría un impacto considerable en la circulación. El alcalde, José Luis Martínez-Almeida, ha señalado que por el puente circulan aproximadamente 300.000 vehículos diarios, y su eliminación podría colapsar las calles de los distritos afectados.
El plan ‘Vallecas Abierto’ incluye un jardín vertical de 700 metros para mitigar el ruido, un equipamiento municipal en el extremo norte del puente, más de 3.600 metros cuadrados destinados a peatones, cinco itinerarios peatonales y la peatonalización de vías como Monte Olivetti. Las obras, con un presupuesto de 11,5 millones de euros, se estima que concluirán en 2028.
Almeida ha defendido la actuación como un proyecto "real y posible" para revitalizar un entorno degradado. Respecto a un posible soterramiento, no lo descarta, pero lo vincula al desarrollo de la operación Abroñigal, que podría generar nuevas oportunidades urbanísticas para el sur de la ciudad.
La oposición municipal y las asociaciones vecinales han criticado duramente la propuesta. Más Madrid considera que no soluciona la "herida" urbana, mientras que el PSOE la tacha de "actuación cosmética". Las entidades vecinales hablan de "tomadura de pelo" y "despilfarro absurdo", exigiendo pasos firmes hacia el desmantelamiento.
La Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid también ha cuestionado el proyecto, argumentando que destina 11,5 millones a una operación con escasa mejora real para los residentes que sufren diariamente el ruido, la contaminación y la barrera urbana que representa el paso elevado.
Por el momento, el 'Scalextric' de Vallecas seguirá formando parte del paisaje urbano de Madrid, mientras vecinos y oposición mantienen viva la reclamación para su derribo.




