Una imponente estructura con forma de dragón se ha convertido en el nuevo atractivo de la plaza de las Tizas, en el distrito de Usera. Este elemento, que permite ser explorado por dentro a través de redes, pasadizos y un tobogán tubular, forma parte de un proyecto más ambicioso: un itinerario peatonal de 1,5 kilómetros que enlaza el corazón de Usera con Madrid Río.
Desde su apertura en enero, este recorrido ha modificado la dinámica de desplazamiento en la zona. La plaza de las Tizas se erige como uno de los puntos neurálgicos del trayecto, que se extiende por espacios renovados con aceras más amplias, mobiliario urbano moderno y una secuencia de plazas que marcan el ritmo del paseo. Aunque el dragón capta la atención inicial, el verdadero valor reside en la cohesión y continuidad que se ha logrado entre los distintos espacios hasta llegar a Madrid Río.
El recorrido no es lineal, sino que permite distintas formas de moverse y explorar.
El parque infantil, que abarca más de 285 m², está diseñado como una estructura continua y accesible. El cuerpo del dragón, segmentado en varios tramos, invita a la exploración interna mediante redes, pasarelas y elementos de trepa. En su interior se encuentran componentes clave como el suelo de red, anillas, barras y un tobogán tubular. En el exterior, el área se complementa con juegos a nivel de suelo para diversas edades, incluyendo columpios, paneles sensoriales y circuitos de equilibrio, todo ello bajo criterios de accesibilidad y uso compartido.
Este itinerario peatonal, que conecta la plaza del Hidrógeno con Madrid Río, atraviesa 19 calles y cuatro plazas, y ha implicado la regeneración de 39.000 m² de espacio público. Las mejoras incluyen la ampliación de aceras, la eliminación de barreras arquitectónicas, la renovación del alumbrado, la instalación de bancos y fuentes, y la plantación de 290 árboles y más de 11.000 plantas. El resultado es un trayecto más cómodo y claro, que facilita los desplazamientos a pie y conecta diversos puntos del barrio sin interrupciones.
Las cuatro plazas principales —plaza del Hidrógeno, plaza de las Tizas, plaza de Julián Marías y plaza de José Luis Hoys— estructuran el recorrido, ofreciendo puntos de referencia y diferentes ambientes. La plaza de Julián Marías, por ejemplo, incorpora referencias a la cultura china, como un horóscopo integrado en el pavimento, reflejando la identidad del barrio y la presencia de la comunidad china en Usera. Estos elementos, junto con baldosas con carpas y frases bilingües, se distribuyen a lo largo del camino, aportando continuidad y significado al paseo.
La intervención, con una inversión de 10,5 millones de euros, ha transformado significativamente el espacio público del distrito, mejorando la accesibilidad, la continuidad peatonal y la calidad ambiental. El itinerario permite una conexión directa entre el barrio y Madrid Río, integrando este eje en una red más amplia de recorridos peatonales en la ciudad.




