El suceso, que no ha dejado víctimas personales, sí ha ocasionado desperfectos de consideración en dos viviendas situadas en la última planta del inmueble. Además, varios vehículos aparcados en las inmediaciones sufrieron daños materiales a causa del impacto. Parte de la estructura metálica quedó colgando de forma peligrosa de la fachada del edificio tras la caída.
El oficial de guardia de Bomberos de Madrid, Álvaro Macías, describió la intervención como una operación "tediosa" debido a la inestabilidad de la zona afectada. Los equipos de emergencia emplearon una grúa de gran tonelaje para poder tumbar la antena sobre el tejado del edificio. Esta maniobra permitió eliminar el riesgo de una posible caída y estabilizar la estructura, garantizando así la seguridad de los residentes y del área circundante.




