Las declaraciones del consejero de Cultura de la Comunidad de Madrid, Marino de Paco, sugiriendo que el calor puede ser una "fuente de inspiración" para los alumnos, han reavivado el debate sobre las condiciones de los centros educativos madrileños durante las olas de calor. Poco después, la portavoz de Más Madrid en el Ayuntamiento, Rita Maestre, ha acusado al Gobierno regional y al Consistorio de una falta de voluntad política para abordar este problema, que a su juicio podría haberse resuelto priorizando la inversión en colegios en lugar de en proyectos como el circuito de Fórmula 1.
Desde las puertas del CEIP Nuestra Señora de La Paloma, en el distrito Centro, Maestre ha calificado la situación vivida por alumnos y docentes en las últimas semanas como "insostenible", rechazando las explicaciones presupuestarias o técnicas ofrecidas por las administraciones. "Si tenemos 400 millones de euros para gastarnos en un circuito de Fórmula 1 y la capacidad técnica para construir una infraestructura de estas características, también tenemos el dinero y la capacidad para poner sombras, fuentes, árboles, mejorar ventanas y climatizar colegios e institutos", afirmó.
La portavoz de Más Madrid ha defendido que los recursos destinados al futuro trazado madrileño podrían haberse empleado en adaptar los centros educativos a las altas temperaturas, una reivindicación que ha ganado fuerza tras varios episodios de calor intenso en las aulas. Ha recordado que el problema persiste en verano, ya que muchos colegios albergan campamentos urbanos en instalaciones sin acondicionar. "Yo no acepto la excusa de la falta de presupuesto y la capacidad, es solo una falta de voluntad política", sentenció.
Las críticas surgen tras la respuesta de Mariano de Paco en el pleno de la Asamblea, quien comparó la situación con la del escritor Vicente Medina componiendo obra bajo altas temperaturas. Las declaraciones de De Paco, quien relató haber llevado a su hija al colegio con ropa ligera, fueron aplaudidas por la bancada popular y criticadas por la oposición.
Junto a Maestre, representantes de la asociación Aprender sin Calor, impulsada por familias, han reclamado soluciones estructurales. Su portavoz, Alejandra Pérez de la Vega, ha advertido de que la situación requiere una respuesta "real y a largo plazo", y ha aclarado que las peticiones incluyen no solo aire acondicionado, sino también zonas de sombra, plantación de árboles, mejora de cubiertas y ventanas.
En el CEIP Nuestra Señora de La Paloma, un edificio protegido de más de cien años, la situación es crítica: carece de acondicionamiento térmico, sombras en el patio, y solo dispone de ventiladores y agua para combatir el calor. La Comunidad de Madrid ha señalado que es responsabilidad de los centros, pero estos carecen de dotación económica para implementar medidas.
Esta protesta se suma a las movilizaciones de familias, sindicatos y asociaciones educativas. Comisiones Obreras ha presentado una denuncia ante la Inspección de Trabajo, y organizaciones han pedido retomar el debate sobre la climatización de edificios educativos, iniciativa rechazada previamente por PP y Vox en la Asamblea de Madrid.




