La Pradera de San Isidro acogió este domingo, en la jornada de clausura de las fiestas patronales, el retorno de las justas poéticas. Estos certámenes literarios, que gozaron de gran popularidad durante el Siglo de Oro, habían permanecido ausentes durante décadas.
En estos encuentros, los participantes compiten recitando versos originales sobre un tema propuesto. Para esta edición inaugural, el tema central fue la ciudad de Madrid. El I Encuentro de Justas Poéticas de San Isidro reunió a seis autores que compartieron sus composiciones en un evento no competitivo, organizado por la Junta Municipal de Carabanchel.
El concejal-presidente del distrito, Carlos Izquierdo, inauguró el acto, recordando que las justas literarias nacieron en la Edad Media y alcanzaron su apogeo en el Siglo de Oro, con figuras como Lope de Vega. Izquierdo señaló que, con el nuevo esplendor de la Pradera, se rescata también lo castizo.
Participaron el periodista Pedro Simón, la poeta Noemí Trujillo, la escritora Elisa María Fernández, el dúo Victoria Clarkson (formado por las hermanas Susana y María del Carmen Sanz), y el poeta y dramaturgo Alberto Morate, quien también actuó como conductor.
“"Madrid es la mejor ciudad del mundo para ser un recién separado, un recién abandonado, un recién resucitado, un recién llegado."
Pedro Simón abrió la justa con un poema sobre la identidad madrileña y la capacidad de acogida de la capital. Noemí Trujillo ofreció una reinterpretación del milagro del pozo de San Isidro, dialogando con Lope de Vega y Ángel González. Elisa María Fernández dedicó sus versos a su padre, antiguo conductor del autobús "el azul".
El dúo Victoria Clarkson presentó una declaración de amor a la propia ciudad de Madrid. Alberto Morate cerró el encuentro con poemas inspirados en rincones madrileños como la Casa de Campo y el Retiro.
El acto concluyó con la entrega de una placa conmemorativa a los participantes. Carlos Izquierdo aseguró la continuidad de la iniciativa para mantener viva esta tradición literaria madrileña.




