Una invasión de chinches en los juzgados de Plaza de Castilla ha generado semanas de picaduras entre los funcionarios. A pesar de las advertencias previas y de intervenciones de desinsectación, la plaga persiste, sumándose a otros problemas históricos del edificio como goteras y humedades.
La sede de un tribunal de guardia tuvo que cerrar estancias en abril por la infestación, que reapareció en mayo en el cuarto de diligencias. Varias semanas después, el sindicato CSIF ha denunciado formalmente la situación ante diversas instituciones, incluyendo el servicio de Prevención de Riesgos de Justicia, la Dirección General de Infraestructuras y el Decanato de los Juzgados de Madrid.
David Mohedano, delegado de Justicia de CSIF, señaló que, aunque se contrató un servicio de desinsectación, los funcionarios continúan sufriendo picaduras, lo que indica que la actuación no ha sido efectiva. El sindicato ha recibido una respuesta indicando que se realizará una visita urgente de desinsectación para valorar la situación y acordar nuevas medidas.
En su comunicado oficial, CSIF confirma que la presencia de chinches sigue afectando a los trabajadores en Plaza de Castilla, y que la campaña de desinsectación previa no ha logrado solventar la incidencia. El problema se tratará como primer punto en el próximo Comité de Seguridad y Salud.
La persistencia de la plaga ha llevado a algunos funcionarios a extremar precauciones para evitar trasladar los insectos a sus domicilios. Esta situación afecta a uno de los complejos judiciales más activos de la capital, por donde transitan a diario profesionales de la Administración de Justicia, abogados, procuradores, policías y ciudadanos.
Las quejas sobre las condiciones de trabajo en Plaza de Castilla no son nuevas. En los últimos años, se han denunciado reiterados problemas de mantenimiento, desde filtraciones de agua hasta deficiencias estructurales, a los que ahora se suma la plaga de chinches.




