Estas modificaciones, anunciadas por el Ayuntamiento de Madrid, no sustituyen los sorteos habituales para rentas más bajas, sino que los complementan. El objetivo es atender a un segmento de la población que hasta ahora quedaba fuera de las convocatorias de vivienda pública.
Para las promociones generales de vivienda pública, el requisito principal de ingresos familiares anuales se mantiene entre la no declaración y 3,5 veces el IPREM (Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples), lo que equivale a unos 29.500 euros brutos, ajustándose según el número de miembros de la unidad familiar. Es indispensable estar inscrito en el Registro Permanente de Solicitantes de Vivienda, no poseer otra vivienda y no ser inquilino de otro alojamiento público. La única exigencia de arraigo es residir o trabajar en Madrid.
Las nuevas promociones dirigidas a “madrileños con rentas medias” elevan el rango de ingresos, situando el mínimo en 3,5 veces el IPREM y el máximo en 5,5 veces, lo que representa entre 29.500 y 50.000 euros anuales. En algunos casos, el límite podría alcanzar hasta 7,5 veces el IPREM (aproximadamente 62.000 euros brutos anuales). Para estas viviendas, los solicitantes deben tener entre 18 y 50 años y estar empadronados en el municipio de Madrid con una antigüedad mínima de cinco años ininterrumpidos o de ocho en los últimos diez años. Además, se exige no haber sido condenado por delitos relacionados con la ocupación ilegal o impago de rentas en los últimos cinco años.
“"Esta ampliación no sustituirá en ningún caso a los sorteos de vivienda pública que EMVS Madrid efectúa periódicamente para adjudicar vivienda a madrileños con rentas de hasta 3,5 veces el IPREM, como el previsto para el próximo mes de mayo, sino que los complementará para dar respuesta a este segmento de población que hasta ahora quedaba fuera de los sorteos."
Paralelamente, el Plan ReViVa, diseñado para recuperar viviendas en desuso y destinarlas al alquiler, también ha sido modificado. Este programa ahora se abre a rentas superiores, con un máximo de 7,5 veces el IPREM, lo que ha generado críticas por parte de la oposición. Un concejal socialista ha señalado que esta medida podría excluir a familias con menos recursos y que el programa ha tenido dificultades para atraer arrendadores, logrando apenas 198 viviendas y 143 inquilinos hasta la fecha.
“"El PP abre este programa a rentas superiores a 62.000€, para afianzar un negocio a propietarios con opacidad y dejar fuera a quienes más lo necesitan."