El Consejo de Gobierno ha aprobado dos contratos para garantizar el estado óptimo de la red de suburbano. Una inversión superior a los 10 millones de euros se destinará a la compra de 9.050 barras de carril, equivalentes a 162,9 kilómetros, para sustituir elementos desgastados por el intenso tráfico ferroviario.
Esta renovación forma parte del mantenimiento preventivo que Metro realiza de forma continua. Los trabajos se ejecutan durante el horario nocturno, cuando el servicio está cerrado al público, por lo que no afectan a la circulación ni a los viajeros.
El carril es un componente esencial que soporta el paso de los convoyes, garantiza su guiado y contribuye a la seguridad y confort. Su sustitución periódica es imprescindible para mantener la fiabilidad de la red y la vida útil de las instalaciones. La red de Metro de Madrid cuenta con 294 kilómetros de vía doble y casi 19 de vía sencilla.
Adicionalmente, se invertirán 3,2 millones de euros para el mantenimiento del material móvil, mediante el suministro de repuestos exclusivos para los trenes. Este contrato, con un plazo de ejecución de 15 meses, asegurará la fiabilidad, disponibilidad y seguridad de la flota.
Estas actuaciones buscan ofrecer un transporte público seguro, moderno y de alta calidad a los más de 715 millones de viajeros que utilizan el suburbano madrileño anualmente.




