Durante una inspección rutinaria en la Sierra Oeste, los Agentes Forestales de la Comunidad de Madrid han localizado y retirado dos cepos metálicos ocultos en el término municipal de San Martín de Valdeiglesias. Estas trampas, preparadas para activarse, suponen una amenaza directa para la biodiversidad de la zona.
Los efectivos procedieron a la desactivación inmediata de los artefactos y su incautación, iniciando las diligencias pertinentes para identificar a los responsables de su colocación. La legislación medioambiental, tanto autonómica como nacional, prohíbe terminantemente el uso de este tipo de mecanismos de captura.
“"El mecanismo se activa por presión, atrapando ciegamente a cualquier animal que pise la trampa. Esto incluye especies cinegéticas, pero también fauna estrictamente protegida, animales de compañía e incluso supone un riesgo físico grave para senderistas o trabajadores del campo."
Las autoridades advierten de que los cepos metálicos son métodos de captura crueles e indiscriminados. Su diseño provoca graves daños físicos, como fracturas abiertas o amputaciones, causando un sufrimiento prolongado a los animales y contraviniendo los principios de conservación.
Además de la fauna silvestre, estas trampas representan un peligro considerable para animales domésticos y para las personas que transitan por el monte, como senderistas o trabajadores del campo. El cuerpo de Agentes Forestales recuerda la importancia de la colaboración ciudadana.
Se solicita a los ciudadanos que, en caso de detectar algún artefacto sospechoso, no intenten manipularlo y avisen de inmediato al 112 para que los profesionales puedan proceder a su retirada de forma segura.




