Francisco Martín, delegado del Gobierno en Madrid, ha destacado la importancia del trabajo coordinado entre administraciones públicas y ha hecho un llamamiento a la prudencia ciudadana ante el próximo eclipse solar del 12 de agosto. Una treintena de municipios de la Sierra Norte de Madrid participaron en la primera de las cuatro reuniones convocadas para planificar y coordinar las medidas de seguridad necesarias.
Martín instó a los asistentes y a la ciudadanía a "atender a las indicaciones que se vayan a dar desde los servicios oficiales", tanto en términos sanitarios, "con una protección adecuada" para observar el sol, como en términos de movilidad, "acudiendo a aquellos puntos oficiales que se hayan determinado" para gestionar el flujo de personas y posibles incidentes.
Se recordó que la fecha del evento coincide con la temporada de alto riesgo de incendios, por lo que se pidió evitar depositar residuos y no detenerse en lugares no autorizados que puedan obstaculizar las vías de evacuación de los puntos de observación.
Las administraciones públicas trabajarán de forma coordinada para asegurar la seguridad, la movilidad y la protección civil ante este desafío. La Delegación del Gobierno tiene previstas otras tres reuniones en El Molar, Collado Villalba y Alcalá de Henares, siguiendo la Instrucción 4/2026 de la Secretaría de Estado de Seguridad.
En esta primera reunión, celebrada en el Espacio Buitrago (antiguo Centro de Comunicaciones por Satélite de Telefónica), acompañaron al delegado Javier Robles y Fabián Bejarano, jefes de Seguridad Ciudadana y Protección Civil de la Delegación, junto a representantes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, la Dirección General de Tráfico, la Comunidad de Madrid y policías locales.
Un total de 93 municipios de la Comunidad de Madrid tendrán alta visibilidad del eclipse. El objetivo es recopilar previsiones y programar un dispositivo de movilidad y seguridad adecuado ante la esperada movilización masiva de ciudadanos.
Los asistentes pudieron visitar el Espacio Buitrago, construido en 1967 y declarado Bien de Interés Cultural. Esta estación de comunicaciones jugó un papel clave en la historia de la ciencia del siglo XX, sirviendo de enlace con la NASA durante las misiones Apolo. Dejó de operar en 2003 y actualmente funciona como centro corporativo para eventos y formación de Telefónica.




