La mandataria regional ha destacado que la inversión de más de 531 millones de euros permitirá aumentar hasta un 70% la capacidad de transporte y reducir la frecuencia de paso a dos minutos, situando al suburbano madrileño entre los más avanzados del mundo y retirando los modelos más antiguos.
El primer tren, fabricado por CAF, ha superado las fases de producción y validación industrial. Ahora iniciará un programa de comprobaciones en condiciones reales de explotación en las instalaciones de Metro para evaluar su comportamiento, integración con la infraestructura y el funcionamiento de los nuevos sistemas de señalización, comunicaciones y control.
Estas pruebas iniciales, que se realizarán en las próximas meses en las líneas 10, 11 y 12 en horario nocturno y con un maquinista, servirán para analizar la seguridad, fiabilidad, prestaciones dinámicas, confort e interoperabilidad del sistema. Posteriormente, se llevarán a cabo en la propia L6 en modo automático.
Los 48 nuevos trenes, compuestos por seis coches y con una longitud de más de 109 metros, podrán transportar hasta 1.385 viajeros, un 17% más que los actuales. Incrementan su velocidad punta un 33% hasta los 110 km/h y reducen el consumo energético un 20%.
Mientras continúan las pruebas, se avanza en la fabricación del resto de unidades. Actualmente, hay otras dos terminadas y dos en proceso avanzado. Su transporte se realiza por carretera mediante hasta seis camiones tráiler por unidad.
Paralelamente, se están instalando puertas de andén en las 28 estaciones de la Circular y se está formando a los trabajadores para adaptarse al nuevo modelo operativo. Díaz Ayuso explicó que la automatización permitirá distribuir maquinistas por el resto de la red, reforzando el servicio y la conciliación sin destruir empleo.
Esta actuación se suma a la modernización y ampliación de la red de Metro, incluyendo la remodelación de estaciones como Ventas, Santiago Bernabéu y Avenida de América, y la extensión de líneas como la L11, L5 y L3.
Las obras de adecuación de los andenes de las 28 estaciones de la L6, con una inversión de 8 millones de euros, se ejecutarán en horario nocturno durante los próximos diez meses. Incluyen la renovación del pavimento, la instalación de suelo podotáctil y la corrección del desnivel para mejorar la accesibilidad e incorporar futuras puertas automáticas.
También se colocarán mamparas de acero inoxidable y vidrio de seguridad en los extremos de los andenes y se adaptarán las columnas secas para el sistema de protección contra incendios.




