Eduma conmemora este 2026 su 50 aniversario como entidad educativa, club de esquí y escuela de tiempo libre. Nacida en Madrid de la mano de Eduardo, Maricarmen y un grupo de padres que entendían el ocio como parte del proceso educativo, la organización ha formado durante cinco décadas a miles de niños, jóvenes y monitores a través de campamentos, actividades en la naturaleza y experiencias de convivencia.
Lo que comenzó en 1976 con actividades organizadas en tiendas de campaña y pequeños albergues se ha convertido, medio siglo después, en una de las trayectorias más consolidadas del ocio educativo vinculado a Madrid.
Eduma nació de la iniciativa de Eduardo, Maricarmen y un grupo de padres que entendían el tiempo libre como una parte fundamental del proceso educativo y del crecimiento personal de niños y jóvenes.
Durante estos 50 años, más de 60.000 familias han participado en las actividades de Eduma, muchas de ellas a lo largo de varias generaciones, que continúan viviendo sus primeras experiencias de autonomía, convivencia y contacto con la naturaleza a través de los campamentos y programas educativos de la entidad.
Hoy son hijos y nietos de antiguos participantes quienes siguen creciendo en los campamentos de Eduma.
Desde sus inicios, la filosofía de Eduma ha girado en torno a una idea sencilla: “divertirse aprendiendo”. Con ese enfoque, la entidad ha desarrollado campamentos de verano, formación oficial de monitores y coordinadores de tiempo libre, actividades de esquí y viajes escolares orientados al crecimiento personal y la convivencia.
Su escuela de tiempo libre ha formado ya a más de 3.000 alumnos, consolidando un modelo educativo basado en la responsabilidad, la participación y el aprendizaje a través de la experiencia. A lo largo de las décadas, cientos de jóvenes que participaron primero como acampados terminaron convirtiéndose en monitores y coordinadores de tiempo libre, manteniendo vivo un modelo educativo basado en el acompañamiento cercano y la transmisión de valores entre generaciones.
La convivencia, el trabajo en equipo y la autonomía personal han sido algunos de los pilares presentes en las actividades desarrolladas por Eduma desde sus orígenes.
Aunque la actividad de Eduma ha evolucionado con el paso de estos 50 años, algunos destinos forman ya parte de la memoria colectiva de muchas familias madrileñas. Salamanca se ha consolidado como uno de sus enclaves más emblemáticos durante los últimos 15 años, mientras que la Sierra de Guadarrama ha acogido en los últimos veranos buena parte de sus programas de naturaleza y convivencia. También forman parte de sus actividades otros destinos próximos como Toledo, Riaza, Asturias o diferentes programas náuticos en la costa mediterránea.
Además de los campamentos de verano, Eduma ha desarrollado durante décadas actividades de esquí en la Sierra de Madrid y Andorra, así como viajes de fin de curso para centros educativos de primaria.
La entidad colabora durante décadas con numerosos colegios, acompañando a miles de escolares en experiencias educativas fuera del aula y reforzando el papel del ocio y la naturaleza como herramientas de aprendizaje.
En los últimos años, la organización ha reforzado especialmente aquellas actividades que favorecen la desconexión digital, la convivencia presencial y el contacto directo con la naturaleza. En un contexto cada vez más tecnológico, Eduma continúa apostando por experiencias donde niños y jóvenes puedan desarrollar autonomía, crear vínculos personales y aprender a convivir lejos de las pantallas.
Medio siglo después de sus comienzos, la entidad mantiene vivo el espíritu con el que nació en 1976:
ofrecer espacios donde aprender, convivir y crecer mientras se disfruta del tiempo libre. Una trayectoria que ha acompañado a varias generaciones de familias y que sigue formando parte de la educación y el ocio de miles de jóvenes vinculados a Madrid y otros puntos de España.