El municipio de Paracuellos de Jarama ha clausurado con éxito la sexta edición de su Feria del Libro, un evento que ha logrado congregar a una gran cantidad de vecinos y visitantes. A pesar de la lluvia, la programación se desarrolló sin contratiempos gracias a la instalación de infraestructuras adecuadas que protegieron el encuentro literario. La cita se afianza como un referente cultural tras tres intensos días de charlas, firmas de autores y actividades para todas las edades.
La VI Feria del Libro demostró el pasado fin de semana que el interés por la lectura en la localidad supera cualquier pronóstico meteorológico. La organización previó las condiciones adversas instalando una gran carpa central y casetas de madera estancas, lo que permitió a los asistentes recorrer los puestos de las librerías y participar en las propuestas culturales con total comodidad y sin interrupciones.
El evento, ya consolidado en el calendario local, transformó las calles en un punto de encuentro para los amantes de las letras. La feria no solo se centró en la venta de ejemplares, sino que buscó crear un ambiente agradable y festivo, complementado con un espacio gastronómico que incluía foodtrucks y zonas de descanso bajo velas tensadas.
La feria no solo se limitó al recinto principal, sino que extendió su influencia a los centros escolares del municipio.
Entre los autores destacados que participaron en esta edición se encuentran Marta Robles, Santiago Díaz, Pedro Simón y Begoña Oro, quienes compartieron momentos con sus lectores a través de charlas y sesiones de firmas que tuvieron una gran acogida. También estuvieron presentes David Lozano, Julio Salvatierra, Myrian Lejardi y Gracia Iglesias, ofreciendo una amplia variedad de géneros literarios.
Uno de los pilares de esta edición fue su carácter inclusivo y variado, extendiendo su influencia a los centros escolares del municipio. Escritores, narradores e ilustradores de diversas partes del país mantuvieron encuentros directos con los alumnos, fomentando el hábito lector desde edades tempranas. Dentro de la carpa municipal, el programa incluyó actividades infantiles y familiares, como bebecuentos, narración oral y actuaciones musicales, manteniendo el recinto lleno de vida durante todo el fin de semana.
El motor económico de la feria fueron sus catorce casetas de madera, donde diversas librerías y editoriales mostraron sus últimas novedades. La respuesta de los vecinos se tradujo en un gran éxito de ventas, lo que representa un respaldo fundamental para el sector del libro. El ambiente cercano y festivo facilitó el intercambio entre libreros y clientes, quienes pudieron recibir recomendaciones personalizadas y descubrir nuevos títulos.




