Los arrestos, que se produjeron alrededor del 29 de abril, fueron posibles gracias a la difusión de vídeos grabados por vecinos en redes sociales y a una exhaustiva investigación policial. Los detenidos han sido puestos a disposición judicial por un delito de lesiones, mientras que el menor ha pasado a la Fiscalía de Menores.
Los hechos se remontan a la madrugada del 11 de abril, cuando un joven fue agredido sorpresivamente con un puñetazo que lo dejó inconsciente. La situación escaló rápidamente a una riña tumultuaria en la que varios agresores continuaron golpeando a la víctima y a otros presentes, utilizando incluso botellas de cristal. La intervención de la Policía Nacional puso fin al altercado, encontrando a varios jóvenes heridos.
“"Es un paso positivo, pero no resuelve el problema de fondo. Necesitamos que estas actuaciones no sean la excepción, sino la norma, y que se actúe de manera preventiva antes de que ocurran agresiones tan graves."
La Plaza de San Diego, un enclave emblemático del casco histórico de Alcalá de Henares, cercano a la Universidad de Alcalá y la Plaza de Cervantes, se convirtió en el escenario de esta violencia, generando gran alarma social. Residentes del centro histórico han denunciado un aumento de incidentes similares durante los fines de semana, afectando la convivencia y la percepción de seguridad en una zona de gran valor patrimonial.
Fuentes policiales sugieren que los detenidos podrían estar vinculados a bandas juveniles violentas que operan en la Comunidad de Madrid. La Policía Nacional ha intensificado su presencia en el casco histórico, pero los vecinos reclaman medidas más contundentes, como mayor iluminación, cámaras de vigilancia y un refuerzo permanente de efectivos.




