La actuación busca mejorar la eficiencia energética y adaptar la instalación a la disposición actual de árboles, aparcamientos y al diseño de las calles.
Según el concejal de Mantenimiento, Roberto Fernández, el objetivo es continuar con el cambio progresivo de farolas en el municipio, promoviendo una vertiente más ecológica al disminuir el gasto de energía eléctrica y mejorar la iluminación, lo que a su vez incrementa la seguridad para los peatones.
Se espera que el cambio de las 800 luminarias genere un ahorro de hasta el 68,76% en el consumo de energía eléctrica. Esto conllevará beneficios medioambientales significativos gracias a la reducción de las emisiones de CO2.
Los nuevos puntos de luz se distribuirán de manera más acorde a la ubicación de los árboles y a las necesidades específicas de cada calle. Se instalará un tipo de luminaria LED más adecuado a la altura y tipología de los árboles, optimizando así los niveles de iluminación y reduciendo el consumo energético.




