La iniciativa, impulsada a través de la plataforma digital Change.org, busca poner fin a lo que describen como una «situación de aislamiento» que afecta a miles de vecinos. Argumentan que, a pesar de formar parte de Getafe, su conexión con el resto del municipio es limitada.
Según los promotores de la propuesta, que ya ha superado las 760 firmas, la Vereda de la Torrecilla permitía hace años la circulación en doble sentido, ofreciendo una conexión más directa y funcional. Sin embargo, esta posibilidad ya no existe, lo que obliga a vecinos, trabajadores, estudiantes y personas mayores a utilizar rutas más largas e ineficientes.
“"No es razonable que un barrio de Getafe dependa de comunicaciones más propias de una zona aislada que de un núcleo urbano integrado."
La situación se agravó tras la borrasca Filomena, cuando la carretera fue cerrada por destrozos. Al reabrir, la Comunidad de Madrid, al tratarse de una vía pecuaria, prohibió su asfaltado, redujo la velocidad a 20 km/h y estableció badenes cada 300 metros, además de dejarla con un único sentido de circulación.
Esta restricción ha afectado incluso al transporte público, obligando a la línea urbana 4 de autobuses (L4) a acceder a Perales del Río por autovía, lo que implica un recorrido menos directo y más expuesto al tráfico rápido, con mayores riesgos y una peor experiencia de movilidad para los pasajeros.
El Ayuntamiento de Getafe también ha respaldado la reclamación, considerándola factible técnica y económicamente. La alcaldesa ha manifestado la disposición del consistorio a asumir los 800.000 euros del coste del proyecto si la Comunidad de Madrid no financia la obra. Los vecinos, por su parte, insisten en la «igualdad entre barrios», pidiendo recuperar una conexión que ya existió y garantizar una comunicación digna para todos.




