Policía desmonta la tesis de enajenación del acusado de asesinar a su expareja en Getafe

Un agente clave en la investigación testifica que el acusado actuó con 'cuerda y lógica' en el momento de su detención.

Primer plano de un vendaje blanco en la pierna de una persona, con un fondo borroso de una calle en Getafe.
IA

Primer plano de un vendaje blanco en la pierna de una persona, con un fondo borroso de una calle en Getafe.

El responsable policial de la investigación por el crimen machista ocurrido en Getafe en noviembre de 2023 ha declarado en el juicio que el acusado actuó en su «sano juicio», contradiciendo la defensa que alega enfermedad psiquiátrica.

El juicio por el asesinato de Carolina V., quien recibió tres puñaladas en plena calle en Getafe en noviembre de 2023, ha continuado este miércoles con la fase testifical. El principal acusado se enfrenta a una petición fiscal de 30 años de prisión. Junto a él, otro procesado está acusado de allanamiento y de ser cómplice al inutilizar cámaras de seguridad.
El instructor del atestado policial afirmó que el acusado «contestaba de manera cuerda y de manera lógica cuando se le detuvo» y que no observó «indicios de que tuviera problemas de salud en general».
El agente detalló que dos testigos presenciales describieron al presunto autor huyendo del lugar. Las grabaciones de un centro de mayores y una farmacia cercana, que situaron al sospechoso en las inmediaciones antes y después de los hechos, fueron cruciales para la investigación.
La víctima presentaba tres heridas inciso-punzantes en el pecho y dos en el costado, consideradas mortales. El arma homicida no fue localizada en la escena, donde se recogieron manchas de sangre y el suelo estaba mojado.
Los testigos directos relataron un altercado entre un hombre y una mujer, y uno de ellos afirmó haber visto cómo el varón asestaba tres puñaladas con «un cuchillo de grandes dimensiones». Proporcionaron una descripción física del sospechoso: aproximadamente 1,70 metros, delgado, con sudadera gris y pantalón oscuro, un vendaje blanco en una pierna y cojeaba.
La defensa del procesado sostiene que el acusado padece esquizofrenia y solicita que los hechos se consideren homicidio y no asesinato, además de aplicar las atenuantes de reparación del daño y alteración psíquica para rebajar la pena solicitada.