Colegio Juan Pablo II de Parla impulsa la robótica educativa

Los alumnos del centro trabajan con robots programables, transformándose de usuarios a creadores de tecnología.

Imagen de alumnos programando robots en un aula.
IA

Imagen de alumnos programando robots en un aula.

El Colegio Juan Pablo II de Parla ha puesto en marcha un innovador proyecto de robótica que transforma a los estudiantes en creadores de tecnología, permitiéndoles programar y dar vida a robots.

El centro educativo está inmerso en una iniciativa donde los alumnos trabajan activamente con robots programables, desarrollando competencias tecnológicas esenciales a través de la experimentación práctica. Este proyecto se alinea con el Plan Digital del centro y ha sido posible gracias al apoyo de la Comunidad de Madrid.
Una de las características destacadas son las "mascotas tecnológicas", robots como Gepeto y ROMI, a los que los estudiantes programan para interactuar y controlar. Gepeto, cuyo nombre es un guiño al colegio y a Pinocho, simboliza la creación tecnológica, mientras que ROMI (Robotics Outreach Mobile Initiative) facilita la implementación del taller de robótica en cualquier espacio del aula.
En un entorno digitalizado, el colegio propone enseñar a los jóvenes a comprender la tecnología desde su interior. Los alumnos no solo interactúan con los robots, sino que ajustan su comportamiento y observan en tiempo real los resultados de su programación, aprendiendo mediante el ensayo y error.
Esta metodología fomenta el pensamiento lógico, la resolución de problemas y la capacidad de análisis, ya que cada instrucción dada al robot requiere una planificación y anticipación de resultados. Además, promueve el trabajo en equipo y la colaboración entre estudiantes.

"No se trata solo de utilizar dispositivos, sino de entender cómo funcionan y ser capaces de construir con ellos."

Juan Carlos Baena · Coordinador del proyecto
El proyecto también enfatiza el uso responsable y activo de la tecnología, buscando que los alumnos se relacionen con ella de forma consciente. Se desarrollan habilidades personales como la paciencia, la constancia y la adaptabilidad ante los errores, preparando a los estudiantes para los desafíos futuros.