Las obras del soterramiento de la A-5 a su paso por el Paseo de Extremadura continúan avanzando según el calendario previsto. El Ayuntamiento de Madrid ha confirmado que los dos túneles proyectados, tanto el de entrada como el de salida de la capital, ya se encuentran completamente excavados. La actuación entra ahora en una nueva fase centrada en su acondicionamiento para la apertura al tráfico, prevista para diciembre de 2026, un avance que beneficiará a los vecinos de Alcorcón.
El delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, anunció este lunes que durante los próximos meses se llevarán a cabo labores de asfaltado, instalación de iluminación, montaje de paneles de mensajería variable y habilitación de los cuartos técnicos necesarios para el funcionamiento de la infraestructura. Estas declaraciones se produjeron durante una visita a los trabajos en las inmediaciones de la estación de Metro de Alto de Extremadura.
A partir de agosto, se iniciarán los trabajos para conectar ambos túneles con la M-30, integrando sistemas de ventilación, cámaras de seguridad y salidas de emergencia, gestionados por Calle 30. Carabante destacó la importancia estratégica de esta actuación para la movilidad y el desarrollo urbano del oeste de la capital, señalando que transformará el distrito de Latina.
El Ayuntamiento prevé además iniciar a finales de junio la colocación de vigas que cubrirán tramos del túnel en sus extremos, junto a la carretera de Boadilla del Monte y en el entorno de Batán. Estas estructuras permitirán construir pasos provisionales y mejorar la circulación, además de disminuir el impacto acústico para los vecinos.
Paralelamente, en septiembre comenzará la urbanización del futuro Paseo Verde del Suroeste sobre el trazado soterrado. Este espacio de 80.000 metros cuadrados contará con zonas verdes y parques, reutilizando parte de la tierra extraída de la excavación de los túneles para la plantación de arbolado.




