La medida, financiada a través del remanente de tesorería, contempla una partida de 300.000 euros destinada específicamente a la adquisición de recipientes para la recogida selectiva. El resto de la inversión, cercana al millón de euros, se empleará en la sustitución y mejora de bancos y papeleras en diversos puntos del municipio.
La aprobación del expediente se produjo durante un Pleno extraordinario. La votación resultó favorable para el equipo de gobierno gracias a la ausencia de varios representantes de la oposición, lo que permitió alcanzar la mayoría necesaria para validar el uso de estos fondos públicos.
Durante la sesión, los grupos municipales debatieron sobre la gestión financiera de estas actuaciones. Mientras que la oposición coincidió en la necesidad de renovar los elementos urbanos, cuestionó que la financiación se realizara mediante modificaciones presupuestarias en lugar de integrarse en las cuentas anuales ordinarias.




