Esta operación se centrará en la zona ubicada entre los polígonos de Prado Overa, junto a la A-42, y Leganés Tecnológico, donde se desarrollará la segunda fase de este último. La región es conocida por ser una de las más afectadas por la acumulación de vertidos en la comunidad.
“"Este proyecto busca la protección del medio ambiente y combatir las prácticas de quienes no cumplen con la normativa. Esta gente no tiene pudor."
Además de la retirada de los residuos, se implementarán medidas complementarias para prevenir futuros vertidos. Estas incluyen la contratación de un servicio de vigilancia con personal especializado y la instalación de planchas de hormigón para restringir el acceso de vehículos a los caminos.
El contrato para la limpieza tiene un plazo estimado de ocho meses. Paralelamente, el servicio de vigilancia permanente, que comenzó el 5 de mayo con una inversión de 118.000 euros, contempla el control de accesos, rondas interiores con vehículo las 24 horas y la colaboración con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Los profesionales encargados de la vigilancia elaborarán informes diarios sobre las incidencias detectadas.
Estas acciones se enmarcan en los preparativos para la segunda fase de urbanización del polígono Leganés Tecnológico, que abarcará un millón de metros cuadrados y contará con una inversión de 2,2 millones de euros.




