Esta nueva iniciativa busca crear un entorno de aprendizaje donde tanto las pacientes como sus familiares puedan profundizar en el conocimiento de la enfermedad, los tratamientos disponibles y las estrategias para gestionar los efectos secundarios. El programa pone especial énfasis en el autocuidado y en la adopción de hábitos de vida saludables para fomentar una participación activa en el proceso de recuperación.
El proyecto cuenta con un equipo multidisciplinar de la Unidad de Mama del centro hospitalario, que abordará las distintas etapas de la patología de forma integral. Además, la escuela integrará la experiencia de personas que ya han superado la enfermedad, quienes compartirán sus vivencias para servir de apoyo a quienes se encuentran en situaciones similares.
La oferta formativa incluye talleres sobre una amplia variedad de temas, desde la realidad de las pruebas diagnósticas y opciones terapéuticas hasta aspectos relacionados con la imagen corporal, como la cirugía reconstructiva y la micropigmentación. Asimismo, se tratarán cuestiones como la recuperación postquirúrgica, la nutrición, el ejercicio físico, el cuidado emocional y la cosmética oncológica.
Con este proyecto, el hospital refuerza su apuesta por una asistencia sanitaria más humana y centrada en la persona, integrando el rigor clínico con el soporte social y emocional. Desde el Ejecutivo autonómico han destacado que esta medida supone un avance significativo en la atención oncológica y en el empoderamiento de las pacientes, proporcionándoles mayor autonomía frente a la enfermedad.




