La propuesta surge como una alternativa para mitigar los problemas de movilidad que afectan a los residentes de este barrio. Tras las limitaciones impuestas en la zona después del temporal Filomena, la vía quedó restringida a un único sentido y una velocidad máxima de 20 km/h.
Representantes del consistorio municipal han mantenido un encuentro con responsables de la Consejería de Medio Ambiente, Agricultura e Interior para presentar el proyecto técnico. Este plan, que ya fue expuesto a las asociaciones vecinales el pasado 22 de abril, busca una solución definitiva ante la falta de otras alternativas viarias en el entorno.
El coste estimado de la intervención se sitúa en torno al millón de euros. Aunque la infraestructura es competencia regional, el gobierno local ha manifestado su disposición a financiar la obra si fuera necesario para agilizar su ejecución.
Como referencia, se han tomado los casos de Galapagar y Villanueva del Pardillo, donde se actualizaron los criterios de uso en vías pecuarias durante 2024. Esta modificación normativa permite reducir las distancias de seguridad entre usuarios, facilitando así el espacio necesario para el tráfico rodado en doble sentido.




