La modernización de la línea C-5 de Cercanías retrasa la llegada de nuevos trenes hasta 2031

La ampliación de andenes y mejoras tecnológicas son imprescindibles para operar los convoyes de gran capacidad.

Imagen genérica de una estación de tren con andenes vacíos.
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Imagen genérica de una estación de tren con andenes vacíos.

Los usuarios de la línea C-5 de Cercanías en Alcorcón deberán esperar hasta 2031 para ver operativos los nuevos trenes de gran capacidad debido a la necesaria remodelación de la infraestructura.

Aunque la adjudicación de los nuevos convoyes de dos pisos se realizó hace cinco años, su puesta en marcha efectiva depende de una transformación profunda de la red. La longitud de los nuevos vehículos, que alcanza los 200 metros, obliga a ampliar los andenes actuales, que cuentan con unos 150 metros de extensión.
El Ministerio de Transportes ha proyectado una inversión superior a los 1.300 millones de euros para ejecutar este plan de modernización. Las actuaciones incluyen la instalación del sistema de señalización ERTMS, la renovación de los aparatos de vía y una actualización tecnológica integral de la línea.
El cronograma oficial sitúa el grueso de las obras entre 2026 y 2030. Tras este periodo, se llevarán a cabo las pruebas técnicas necesarias para garantizar el correcto funcionamiento del nuevo modelo de explotación, culminando el proceso en 2031.
La C-5 es una de las rutas con mayor demanda de toda la red, prestando servicio a municipios como Móstoles, Leganés, Fuenlabrada y Humanes. La incorporación de estos trenes busca aliviar la saturación de una línea que conecta el sur con el centro de Madrid.