La administración local ha confirmado la solidez de sus cuentas, lo que permitirá movilizar 28,83 millones de euros en proyectos de mejora. Según los datos oficiales, la deuda municipal se ha reducido significativamente desde 2017, pasando de más de 250 millones a los actuales 87 millones de euros, lo que supone un descenso del 65,6%.
El eje central de estas nuevas inversiones será la política de vivienda. Se han reservado 12 millones de euros para avanzar en la urbanización de Retamar de la Huerta y la construcción de 1.200 viviendas públicas. Adicionalmente, el consistorio destinará 10 millones a la adquisición de inmuebles en el centro para un plan de vivienda joven y 2 millones para ejercer el derecho de tanteo y retracto en el Ensanche Sur.
Además de la vivienda, el plan de inversiones contempla cerca de 30 millones de euros para otras áreas clave. Entre las actuaciones previstas se encuentran el refuerzo de la seguridad, la modernización del alumbrado público, la mejora de la climatización en escuelas infantiles y la ampliación de equipamientos culturales.
La gestión económica también ha permitido optimizar los plazos de pago a proveedores, que se han reducido de 140 días en 2017 a 7,46 días al cierre de 2025. Asimismo, el volumen de obligaciones pendientes de aplicar al presupuesto ha disminuido de 29 millones a 3,49 millones de euros.




