La propuesta, que se debatirá en un Pleno extraordinario este jueves 11 de junio, busca evitar que los usuarios asuman costes adicionales mientras se ejecutan las actuaciones previstas en la infraestructura ferroviaria. Se insta al Ministerio de Transportes, la Comunidad de Madrid y el Consorcio Regional a articular los mecanismos necesarios para ello.
La enmienda también solicita una reunión de trabajo entre el Ministerio, Renfe, Adif y el Ayuntamiento para coordinar el calendario de las obras, conocer su alcance y minimizar el impacto en la movilidad diaria. La concejal de Movilidad, Trinidad Castillo, recordó las carencias de coordinación y información experimentadas durante las obras de la A-5.
Además de las medidas para las afecciones de la C-5, la iniciativa incluye reivindicaciones históricas como la mejora de frecuencias del transporte urbano a 7,5 minutos en hora punta, el refuerzo de líneas interurbanas y la recuperación de conexiones directas con el intercambiador de Príncipe Pío.
Se insta a la Comunidad de Madrid a estudiar mejoras de conectividad en el sur del municipio y el barrio del Ensanche Sur, incluyendo la ampliación de la Línea 10 de Metro. En el ámbito ferroviario, se reclama un estudio de viabilidad para un nuevo apeadero en Fuente Cisneros y se plantean mejoras de permeabilidad entre las estaciones de San José de Valderas y Alcorcón Central, como el soterramiento o cubrición puntual de la línea.
La alcaldesa, Candelaria Testa, valoró positivamente el plan estatal de inversión de 1.350 millones de euros para la reforma integral de la C-5 y mostró la disposición del Ayuntamiento a colaborar para elaborar un plan de movilidad e informar a la ciudadanía durante estas obras, calificadas de "históricas".




