La investigación se originó a raíz de una anomalía detectada por una compañía eléctrica en el suministro de una parcela del municipio. Agentes de la Guardia Civil se desplazaron al lugar y observaron manipulaciones en la torre de alimentación eléctrica.
Durante la inspección, los efectivos policiales percibieron un fuerte olor característico de la marihuana emanando de una casa cercana. La presencia de varias máquinas de aire acondicionado instaladas en la fachada reforzó las sospechas, impulsando la continuación de las pesquisas.
Tras acceder y registrar el inmueble, se descubrieron tres plantaciones interiores que albergaban aproximadamente 1.400 plantas de cannabis en distintas fases de floración.
El propietario de la vivienda fue arrestado como presunto responsable de un delito contra la salud pública y posteriormente puesto a disposición de la autoridad judicial.




