Más de 400 efectivos, apoyados por medios aéreos y terrestres, han trabajado intensamente para reducir la amenaza sobre las áreas afectadas. Según la Delegación del Gobierno, las labores nocturnas han sido positivas, especialmente en el entorno del río Cofio, considerado el punto más crítico del operativo.
A pesar de los avances, el fuego permanece activo y no se considera controlado. Durante la jornada de este martes, los equipos de emergencia se centrarán en la vigilancia de los frentes y en refrescar las zonas quemadas para prevenir posibles reactivaciones.
Las autoridades han advertido sobre un posible empeoramiento de las condiciones meteorológicas, con un aumento de las temperaturas previsto para los próximos días. Se solicita a la ciudadanía seguir las recomendaciones oficiales y evitar el acceso a las zonas próximas a las labores de extinción.




