La tensión entre los socios de gobierno en Torrelodones ha alcanzado un nuevo punto crítico. La formación política Vox votó en contra de una propuesta de inversión municipal, argumentando que su aprobación restaría peso a su influencia en el ejecutivo local. Esta decisión ha impedido avanzar en proyectos clave para el municipio, como el asfaltado de calles, la mejora de parques infantiles y la reparación de infraestructuras dañadas.
Desde el Partido Popular, responsable de la alcaldía, han calificado la postura de sus socios como un perjuicio directo a los vecinos. Según fuentes del gobierno municipal, la modificación presupuestaria era fundamental para cubrir gastos comprometidos, sentencias judiciales y el mantenimiento de zonas alejadas del casco urbano, actuaciones que ahora quedan paralizadas.
Vox ya no es que sea desleal, es que gobierna contra los vecinos. Es impresentable.
La alcaldesa de Torrelodones, Almudena Negro, ha lamentado la situación vivida en los últimos plenos, donde se han producido interrupciones constantes y expulsiones de concejales. La regidora ha señalado que, mientras en las juntas de gobierno el trabajo se desarrolla con normalidad, en las sesiones públicas se busca el espectáculo para redes sociales.
A pesar de la ruptura de facto del pacto de gobierno, la alcaldía ha confirmado que no retirará las competencias a los ediles de Vox, dejando en manos de la formación la decisión de continuar o abandonar el ejecutivo. Actualmente, se tramitan expedientes sancionadores por las faltas de respeto registradas durante las sesiones plenarias de febrero y marzo.




