La convocatoria, que se desarrolla en la Universidad Francisco de Vitoria, ha suscitado críticas por parte de un grupo de aspirantes. El principal motivo de queja es la elección de un día laborable para la realización de los ejercicios, lo que, según los afectados, dificulta la asistencia de quienes trabajan, al no haber recibido el permiso necesario ni contar con suficiente antelación para organizar sus jornadas laborales.
Los opositores han manifestado su descontento mediante una carta en la que señalan que la antelación de nueve días para el aviso es insuficiente para gestionar permisos o cambios de turno. Asimismo, han recordado precedentes de impugnaciones en procesos selectivos anteriores en el municipio, instando a una mejor organización en futuras convocatorias para evitar situaciones de discriminación.
“"Somos cientos de personas las que trabajamos y no vamos a poder ir a hacer el examen después de pagar las tasas porque ese día trabajamos y no nos dan el permiso."
El proceso selectivo consta de dos ejercicios eliminatorios: un cuestionario tipo test de 50 preguntas y una prueba de contenido práctico. Los aspirantes deben acudir sin dispositivos electrónicos ni relojes, y la calificación final se determinará por la suma de las puntuaciones obtenidas en ambas fases, siguiendo los criterios establecidos por el tribunal calificador.




