El Palacio Infante Don Luis de Boadilla del Monte fue el escenario este martes de una jornada dedicada a examinar los principales desafíos de la gestión de residuos urbanos en la Comunidad de Madrid. El encuentro, titulado 'Gestión de residuos urbanos en la Comunidad de Madrid: retos, costes y modelo de futuro', reunió a representantes institucionales, responsables municipales, empresas del sector y especialistas para debatir sobre la evolución del sistema y las necesidades de adaptación a las nuevas exigencias ambientales.
La sesión abordó cuestiones sobre la organización territorial de los servicios, los costes asociados al tratamiento de residuos y las perspectivas de futuro en un contexto marcado por el avance de la economía circular y el endurecimiento de la normativa europea y nacional.
La jornada comenzó con la intervención del director de Madridiario, Juan Pajares, quien enfatizó la necesidad de analizar la situación actual del sector, reforzar la colaboración entre administraciones y empresas, y convertir el encuentro en un espacio útil para extraer propuestas aplicables a la gestión diaria de los residuos.
La inauguración oficial corrió a cargo del viceconsejero de Presidencia y Administración Local de la Comunidad de Madrid, quien explicó que la política regional se basa en "acompañar" a los 179 municipios madrileños y sus mancomunidades mediante financiación, asesoramiento técnico y herramientas adaptadas a sus circunstancias, apostando por la flexibilidad frente a modelos uniformes.
El viceconsejero criticó el impacto de la nueva tasa estatal de residuos, señalando que muchos alcaldes se han visto obligados a justificar incrementos de costes derivados de una normativa aprobada sin financiación suficiente, y consideró inadecuado trasladar toda la presión económica y administrativa a los municipios sin contar con los gestores y la realidad local.
Subrayó que la protección medioambiental y el crecimiento económico son "dos caras de la misma realidad", destacando la ley madrileña de Economía Circular y los más de 400 millones de euros movilizados por el Gobierno regional para impulsar la reducción de residuos, el reciclaje y la reutilización. El compromiso de la Comunidad de Madrid se reafirmó con un modelo basado en "el incentivo y no en la imposición", buscando reducir burocracia y ofrecer seguridad jurídica.
La primera mesa de debate, moderada por Víctor Sarabia, director general de Servicios de Limpieza y Residuos del Ayuntamiento de la capital, reunió a representantes de Fuenlabrada, Madrid, Leganés, Pinto y Alcorcón. Coincidieron en que "el primer eslabón de la política de gestión de residuos son los ciudadanos" y defendieron la necesidad de mejorar la financiación, reforzar la colaboración institucional y avanzar hacia una economía circular más eficiente.
Ricardo Luis Izquierdo, director general de Economía Circular de Fuenlabrada, alertó de que "la gestión de los residuos es un problema y va a más" y reconoció una gestión pasada deficiente, excesivamente dependiente del vertido. Defendió el potencial económico de la economía circular, recordando que "cada vez que tiramos un cacho de plástico, estamos tirando petróleo que no tenemos y tenemos que comprar fuera".
María José Delgado, directora general del Parque Tecnológico Valdemingómez, destacó que Madrid ha superado los objetivos de recogida selectiva para 2030, pero advirtió que "lo que no se separa correctamente en los hogares es mucho más difícil y costoso de recuperar después en las plantas". Apostó por la valorización energética y la colaboración con el sector privado.
La concejala de Medio Ambiente de Leganés, Violeta Bonet, insistió en que "la prevención no puede quedarse en un eslogan, tiene que convertirse en un hábito" y reclamó mayor coordinación entre administraciones para afrontar los cambios normativos y futuros proyectos de tratamiento de residuos.
El alcalde de Pinto, Salomón Aguado, abogó por redistribuir las infraestructuras de tratamiento, lamentando que su municipio lleve cuatro décadas acogiendo un vertedero pensado para siete años y sentenciando que "seguir ampliando vertederos es seguir haciéndolo mal".
Santiago Anes, coordinador general de Servicios a la Ciudad de Alcorcón, consideró necesario concienciar a la ciudadanía sobre el coste real del servicio y pidió un mayor compromiso regional para impulsar un "reequilibrio territorial" de las instalaciones de gestión de residuos.
Posteriormente, la atención se centró en el papel de las empresas especializadas y la viabilidad económica del modelo actual, en una mesa moderada por David J. Mesa, teniente de alcalde y concejal delegado de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Boadilla del Monte.
Sergio Cabellos, director de Negocio Público de PreZero España, subrayó que los cambios estructurales son lentos y requieren una combinación de fiscalidad, planificación y concienciación, estimando que un cambio real del modelo lleva entre 12 y 15 años. Señaló que el problema no es el dinero, sino "cuánto cuesta mejorar el sistema y cómo explicar al ciudadano que hacerlo tendrá un coste mayor que el modelo actual", y defendió que "la valorización energética tiene que convivir con el reciclaje".
Juan Carriedo, director de Servicios de SULO Ibérica, destacó la necesidad de "convertir el residuo en una utilidad" y la importancia de los sistemas de identificación del usuario para la eficiencia y equidad de las tasas.
Eduardo Fernández, director de Innovación de Urbaser, insistió en que la tecnología debe ser un apoyo al trabajador, no una sustitución, y que la inversión debe entenderse estratégicamente como "una inversión" y no como un gasto.
Antonio Rodríguez, director de la delegación madrileña de FCC Medio Ambiente, señaló que la clave de la concienciación efectiva está en que "la gente tiene que ver que todo el trabajo que hace en casa sirve para algo", defendiendo acercar las plantas de tratamiento a la población.
José Luis Salegui, director de Servicios Urbanos y Tratamiento de Residuos para Madrid de Valoriza Servicios Medioambientales, puso el foco en la educación y la inversión para cumplir objetivos europeos, recordando la importancia de la separación en origen y su impacto en el tratamiento posterior, con mayores tasas de recuperación, afirmando que "no hacerlo es más caro".
El acto concluyó con las intervenciones del secretario general de la Federación Madrileña de Municipios, José Manuel Zarzoso, y del alcalde de Boadilla del Monte, Javier Úbeda, quienes reclamaron mayor apoyo, flexibilidad y recursos para los municipios, criticando el enfoque del Gobierno central en la regulación de la gestión de residuos y la implantación de la tasa municipal.
Zarzoso defendió los objetivos medioambientales europeos, remarcando la necesidad de "más flexibilidad y recursos" para los ayuntamientos y rechazando nuevas cargas fiscales a los vecinos, como la tasa de basuras, abogando por un modelo de colaboración público-privada, inversiones y concienciación.
Úbeda insistió en que la gestión de residuos debe abordarse desde el municipalismo y la coordinación, criticando la tasa de basuras por no reducir la basura ni incrementar el reciclaje, sino responder a una lógica "ideológica" que "obliga a los ayuntamientos a ser fiscalmente más agresivos". Defendió la necesidad de "estabilidad, coordinación y estrategia compartida" frente a un "ecologismo mal entendido".
La jornada, organizada por Madridiario y promovida por el Ayuntamiento de Boadilla del Monte, contó con el patrocinio de FCC, PreZero, Urbaser y Valoriza, y la colaboración de SULO y Diariocrítico.




