La iniciativa, que comenzará con una fase piloto este verano antes de su despliegue definitivo en septiembre, involucra a nueve departamentos municipales. El objetivo es abordar el impacto del uso intensivo de dispositivos móviles en la vida cotidiana, ofreciendo herramientas tanto a centros educativos como a familias y asociaciones locales.
Entre las medidas destacadas se encuentra la creación de programas de asesoramiento y la promoción del denominado Contrato Familiar para el Primer Móvil. Asimismo, se realizarán campañas de sensibilización sobre el tecnoestrés y se fomentarán actividades de ocio saludable que permitan reducir la dependencia de las pantallas en todas las edades.
El proyecto también contempla la alfabetización digital para personas mayores y la participación del tejido empresarial local, que podrá obtener un distintivo de Empresa Corresponsable con la Salud Digital. Durante los meses estivales, se llevarán a cabo talleres en campamentos urbanos e instalaciones deportivas para evaluar la metodología antes del inicio del nuevo curso escolar.




