El operativo, finalizado el pasado 28 de abril, ha culminado con la detención de seis personas, cinco de las cuales han ingresado en prisión por orden judicial. La red, que contaba con una estructura jerárquica definida, operaba un laboratorio clandestino en una vivienda de la zona norte de la Comunidad de Madrid.
Durante los registros domiciliarios, los agentes localizaron maquinaria especializada para la producción de comprimidos, incluyendo prensas manuales, envasadoras y diversos precursores químicos. Además de las sustancias estupefacientes, se intervinieron armas simuladas, dispositivos táser, dinero en efectivo y vehículos utilizados para la logística del grupo.
La investigación, iniciada a principios de 2026 tras un aviso de cooperación internacional, reveló que la organización tenía capacidad para movilizar millones de dosis. Los implicados han sido puestos a disposición judicial como presuntos autores de delitos contra la salud pública y pertenencia a organización criminal.




