La Agencia Estatal de Meteorología ha elevado el nivel de alerta debido a la intensidad de este episodio térmico, que acumula tres días consecutivos de ascenso en los valores. La previsión meteorológica sitúa esta jornada como uno de los momentos críticos de la actual ola de calor.
El aviso naranja implica un riesgo importante para la población. En gran parte de la región, los termómetros oscilarán entre los 39 y 40 grados, mientras que en otras zonas se mantendrán en torno a los 38 grados. La estabilidad atmosférica domina el panorama meteorológico en Madrid.
Además de las máximas diurnas, las autoridades mantienen la vigilancia sobre las temperaturas mínimas. Existe la posibilidad de registrar noches tórridas, donde el calor persistirá durante la madrugada, dificultando el descanso nocturno en diversos puntos del territorio madrileño.
Aunque predominarán los cielos despejados, la previsión contempla la aparición de nubes de evolución a partir del mediodía. No se descarta la formación de chubascos aislados y tormentas, especialmente en la zona de la Sierra, que podrían afectar de forma puntual a áreas cercanas.




