El fuego se originó en una residencia ubicada en la quinta planta de un edificio de siete alturas. A la llegada de los Bomberos de la Comunidad de Madrid, las llamas ya rompían por la fachada y la carga de fuego en el interior era considerable.
Los bomberos emplearon un doble ataque, tanto exterior con una escala como interior, para controlar las llamas y evitar su propagación. Siete dotaciones de Bomberos de la Comunidad de Madrid, junto a dos mandos, trabajaron en las labores de extinción.
El SUMMA 112 atendió a un total de ocho personas afectadas por inhalación de humo. Tres de ellas requirieron traslado a un centro hospitalario para una valoración más exhaustiva, mientras que las cinco restantes recibieron el alta en el lugar del suceso. Ningún afectado presenta heridas de gravedad.
En el dispositivo de emergencias también colaboraron Protección Civil de Tres Cantos, Policía Local, Guardia Civil y Policía Nacional.
La intervención rápida de los servicios de emergencia fue crucial para manejar el incendio, que afectó significativamente la fachada del edificio. El suceso provocó el corte parcial de la Avenida de Colmenar Viejo, una vía principal de la ciudad, para facilitar las labores de extinción.




