Esta medida, oficializada mediante un bando de la Alcaldía, busca mantener la gestión tradicional del entorno y apoyar la actividad ganadera local. La utilización controlada de estos pastos no solo beneficia al sector primario, sino que también contribuye a la conservación del ecosistema y la biodiversidad de este importante enclave ambiental del municipio.
Los ganaderos interesados podrán hacer uso de la dehesa durante el periodo establecido, con un plazo adicional de cinco días tras la fecha de cierre para retirar sus animales. El incumplimiento de estas condiciones, incluyendo la introducción de ganado fuera de las fechas autorizadas, podría acarrear sanciones.
El acceso a los pastos está sujeto al pago de una tasa por animal: 20,30 euros por res vacuna y 45,70 euros por res caballar o asnal. Se exime del pago a las crías en periodo de lactancia menores de ocho meses y a los sementales de raza pura, siempre que se presente la documentación genealógica correspondiente.
Para formalizar el acceso, los ganaderos deberán obtener la papeleta de entrada del Guarda Rural y, tras realizar el pago, presentar la documentación requerida en el Registro municipal o a través de la Sede Electrónica. Este procedimiento asegura un acceso ordenado y regulado al espacio natural durante toda la temporada de pastoreo.




