Abiertas las inscripciones para 110 viviendas de alquiler asequible en Colmenar Viejo

El Plan VIVE III de la Comunidad de Madrid lanza su primera promoción en el municipio, ofreciendo hogares con servicios comunitarios.

Imagen de un edificio residencial moderno con zonas verdes y piscina.
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Imagen de un edificio residencial moderno con zonas verdes y piscina.

El Ayuntamiento de Colmenar Viejo ha abierto el plazo de inscripción para 110 viviendas de alquiler asequible, parte del Plan VIVE III de la Comunidad de Madrid, ubicadas en el barrio de Arroyo Espino.

Desde el 28 de abril, los interesados pueden solicitar una de las 110 viviendas de alquiler asequible que forman parte del Plan VIVE III en Colmenar Viejo. Esta iniciativa, situada en el barrio de Arroyo Espino, representa la primera fase de este programa en el municipio, en línea con la estrategia de la Comunidad de Madrid para incrementar la oferta residencial.
Las viviendas, localizadas en la calle Alonso de Ojeda, 32, se distribuyen en tipologías de uno y dos dormitorios. La promoción incluye una variedad de servicios y equipamientos comunes, como piscina, zonas ajardinadas, áreas infantiles, un gimnasio exterior y espacios dedicados a la recepción de paquetería. Además, se han habilitado cinco viviendas adaptadas para personas con movilidad reducida.
Los precios mensuales de alquiler varían según el tipo de vivienda, comenzando en 667 euros para las de un dormitorio y alcanzando hasta 1.099 euros para las de dos dormitorios. Estas tarifas incluyen los gastos comunitarios, así como los impuestos y tasas asociados al alquiler.
El proceso de inscripción se realiza a través de una plataforma web específica, y la adjudicación de las viviendas se efectuará por orden de solicitud. Se estima que la entrega de llaves tendrá lugar en septiembre de este año.
Para optar a estas viviendas, los solicitantes deben cumplir varios requisitos, como destinar la vivienda a residencia habitual, no poseer otra propiedad en España, ser mayor de edad o menor emancipado, tener nacionalidad española o residencia legal, y ajustarse a los límites de ingresos establecidos entre 1,5 y 5,5 veces el IPREM. Además, el coste del alquiler no debe superar el 35% de los ingresos de la unidad de convivencia.