Bajo el lema “La IA está en boca de todos. Es hora de entenderla”, el congreso busca comprender y gestionar las implicaciones de la inteligencia artificial generativa, que ha modificado aspectos como el trabajo, la publicidad, la ley, la ética y la comunicación en apenas dos o tres años. El encuentro está organizado por el grupo de investigación UCM “Transparencia, buena gobernanza y comunicación”, en colaboración con otras facultades y la Fundación Konrad Adenauer.
El decano de Ciencias de la Información, Ángel Luis Rubio, destacó durante la inauguración que la IA generativa ha transformado la investigación, el diseño, el aprendizaje y la comunicación, a una velocidad que a menudo nos impide ser conscientes de las consecuencias. Señaló que el desafío no es crear máquinas más capaces, sino seres humanos más inteligentes, críticos y responsables en su uso. "La inteligencia artificial puede ayudarnos a obtener respuestas cada vez mejores, pero sigue siendo responsabilidad nuestra decidir cuáles son las preguntas que verdaderamente importan", afirmó.
José Luis Risco, decano de la Facultad de Informática, restó importancia a la herramienta en sí, describiéndola como una generación estadística de tokens que forman frases. Sin embargo, subrayó la necesidad del "sentido común del humano y su inteligencia" para distinguir lo útil de lo perjudicial. Hizo un llamamiento a la sociedad para no confiar ciegamente en los chats y sí en uno mismo, ante el desarrollo tecnológico impulsado por grandes oligopolios.
El concejal de Innovación y Emprendimiento del Ayuntamiento de Madrid, Ángel Niño Quesada, coincidió en la importancia del pensamiento crítico. "En el momento que entendáis que la inteligencia artificial os va a dar siempre el resultado bueno y os vais a fiar de ella, ahí sí que se habrá perdido la batalla", advirtió, animando a utilizar las herramientas con criterio y recordando que la universidad es un lugar clave para fomentar este pensamiento.
En el ámbito militar, el teniente general José Antonio Herrera Llamas, jefe del Estado Mayor Conjunto de la Defensa, señaló que la IA transformará el poder y la prosperidad de las naciones de forma exponencial, considerándola el avance militar más importante desde la Segunda Guerra Mundial. Subrayó que la ventaja reside en la capacidad de aprender y adaptarse, y que el mayor riesgo es no usarla, ya que el enemigo sí lo hará. Reconoció que su implantación en las Fuerzas Armadas plantea desafíos complejos y debe ser una herramienta "utilizada, entrenada y supervisada por personas".




