El contrato abarca la ejecución de obras para desplegar el sistema GSM-R en aproximadamente 52 kilómetros de infraestructura ferroviaria, así como su integración en las instalaciones existentes y su mantenimiento durante 48 meses. Este sistema es crucial para la comunicación por radiotelefonía entre las circulaciones y el puesto de mando.
Esta actuación forma parte del Plan de Actuación en la C-5, presentado en marzo, que busca modernizar la línea, incrementar su capacidad y mejorar la accesibilidad. La línea C-5 es la que registra mayor volumen de pasajeros en Cercanías de Madrid, con 72 millones de usuarios el pasado año.
La instalación del sistema GSM-R es necesaria debido a la modernización de las instalaciones de señalización, que están llegando al final de su vida útil. El plan contempla la transición del sistema LZB al ERTMS N2, un sistema de señalización europeo.
El Plan de Actuación de la C-5 cuenta con una inversión total de 1.350 millones de euros. De esta cifra, Adif destina unos 650 millones a 28 actuaciones de mejora de la infraestructura, mientras que Renfe invertirá 700 millones en la compra de nuevos trenes y la adecuación de talleres.
El contrato licitado incluye mantenimiento correctivo (subsanación de averías) y preventivo, así como acciones puntuales y medidas de cobertura y calidad de servicio.
Estas actuaciones contribuyen a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) 9 (infraestructuras fiables y sostenibles) y 11 (sistemas de transporte seguros y accesibles). La iniciativa podría ser cofinanciada por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER).




