Los hallazgos, procedentes de yacimientos en Francia y Alemania y datados entre hace 13 y 11 millones de años, revelan una dentición única entre los carnívoros: un primer molar superior redondeado capaz de romper conchas. Los investigadores compararon estos fósiles con musteloideos actuales y otros mamíferos y reptiles fósiles para determinar la dieta del Trochotherium cyamoides.
Según Diego Sánchez, doctorando de la UCM, la especie utilizaba sus molares a modo de mortero para romper las conchas de los caracoles. Las semejanzas en forma y tamaño de los dientes con algunos marsupiales australianos del Mioceno que se alimentaban de caracoles terrestres reforzaron esta hipótesis.
El estudio, publicado en Acta Palaeontologica Polonica, también arroja luz sobre el origen y la evolución temprana de las mofetas, un tema poco estudiado debido a la escasez de material fósil. Los nuevos fósiles de Trochotherium refuerzan la hipótesis de que este grupo de mamíferos carnívoros y sus parientes próximos eran más diversos durante el Mioceno que en la actualidad.
El grupo de investigación de la UCM está actualmente analizando restos fósiles de mofetas del Mioceno de la Comunidad de Madrid y Cataluña, que prometen aportar datos novedosos sobre la diversidad y el modo de vida de este grupo de mamíferos en el registro fósil español.




