Los residentes denuncian un incremento en el tráfico y consumo de estupefacientes a la vista del público, problemas de seguridad ciudadana, deficiencias notables en la limpieza viaria y falta de mantenimiento del mobiliario y los espacios públicos. La marcha, organizada bajo la consigna «Por un barrio digno, cuidado y respetado. No más drogas y narcopisos. Más seguridad y limpieza. Queremos soluciones», busca visibilizar el descontento de la población local ante lo que consideran una situación de abandono por parte de las instituciones.
La movilización comenzará a las 19:30 horas y discurrirá por varias de las principales vías de las zonas de Simancas y el Gran San Blas. El itinerario establecido por la organización comenzará en la Rotonda de la calle Amposta, frente a la iglesia de San Joaquín, y continuará por las calles Amposta, Castillo de Uclés, Zayas, Zaratán, Zapardiel y Zumel, para finalizar de nuevo en la calle Amposta.
Desde la Plataforma Vecinal de San Blas, su portavoz Vicente Pérez Quintana ha remarcado la necesidad urgente de que el Gobierno central, la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de Madrid coordinen sus recursos. Aunque valoró positivamente la cooperación operativa entre la Policía Nacional y la Policía Municipal en el Parque Paraíso, insistió en que el problema no puede resolverse únicamente por la vía policial.
El portavoz recordó una reunión institucional celebrada el pasado 10 de mayo, convocada por la Delegación del Gobierno en Madrid, a la que asistieron el delegado del Gobierno, la concejala presidenta del distrito de San Blas-Canillejas y el presidente de la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM). Criticó la ausencia de representantes de la Comunidad de Madrid, recordando que el Ejecutivo autonómico posee competencias clave en sanidad, educación y servicios sociales, fundamentales para erradicar las causas de la drogadicción. Los residentes también han mostrado extrañeza ante la baja actividad del Centro de Tratamiento de Adicciones (CTA) Este, dependiente de la administración regional y ubicado en el distrito.
La FRAVM, que respalda la convocatoria, ha reiterado la necesidad de constituir una mesa tripartita permanente. Su presidente, Jorge Nacarino, criticó la falta de un plan conjuntoizado por parte de las tres administraciones: el Gobierno central por mantener suspendida la renovación del convenio del Plan Nacional sobre Drogas; la Comunidad de Madrid por la escasa dotación de centros como el CTA y la atención a drogodependientes; y el Ayuntamiento de Madrid por la insuficiencia de los programas de Madrid Salud.
Las entidades ciudadanas coinciden en que los barrios de Simancas y el Gran San Blas son de los más vulnerables de la capital, por lo que la solución definitiva requiere un incremento presupuestario urgente enfocado en medidas sanitarias, educativas y de inclusión social, y no únicamente un refuerzo de los efectivos de seguridad.




