El dispositivo de seguridad, calificado por la Delegación del Gobierno como una movilización sin precedentes, prevé la asistencia de hasta un millón de personas en actos como la misa del Corpus Christi en Cibeles. Sin embargo, las organizaciones sindicales han manifestado su preocupación por la viabilidad del operativo.
En un comunicado conjunto, los representantes de los agentes han señalado que, actualmente, no se puede asegurar la cobertura necesaria en la ciudad. Argumentan que el plan depende excesivamente de la voluntariedad de una plantilla que se siente desatendida por el Ayuntamiento de Madrid, advirtiendo sobre el riesgo de agotar a los efectivos y desproteger los distritos.
“"A día de hoy, no se puede garantizar adecuadamente la cobertura del servicio ni la seguridad en la ciudad de Madrid y sus distritos durante los días previstos para la visita."
Más allá de la seguridad, la capital afronta un reto logístico de gran escala. Renfe ha anunciado un refuerzo de dos millones de plazas adicionales, mientras que las autoridades trabajan en la gestión de la movilidad urbana, que incluirá cierres temporales en estaciones de Metro y Cercanías.
En el ámbito cultural, las instituciones han programado la iniciativa Noche en Blanco y Amarillo, que ofrecerá acceso gratuito a centros como el Museo del Prado y el Museo Reina Sofía durante los días 6 y 7 de junio para complementar la agenda de la visita.




